Retos de la robotización industrial para el 2022

Combinar diferentes tecnologías permite automatizar la fábrica más allá de lo que conocemos hasta ahora y aumentar la productividad, reducir costes e incrementar la competitividad en su aplicación en los procesos industriales.

Ahora mismo ya hay tres millones de robots industriales operando en fábricas de todo el mundo tras el aumento de las ventas durante los últimos meses.

El informe “World Robotics 2021 Industrial Robots”, publicado en octubre por la Federación Internacional de Robótica (IFR, por sus siglas en inglés), recoge un récord: tres millones de robots industriales operan ya en fábricas de todo el mundo. Las ventas crecieron levemente, un 0,5%, a pesar de la pandemia mundial, con 384.000 unidades enviadas a nivel mundial en 2020.

Este es el tercer año más exitoso de la historia para la industria de la robótica, después de 2018 y 2017. A falta de la consolidación de los datos, se espera que las instalaciones de robots globales crezcan un 13% con 435.000 unidades en 2021 y que en 2022 la cifra llegue hasta las 453.000 unidades.

La misma organización apunta cuáles serán las tendencias más prometedoras del uso de robots en el entorno industrial:

Más inteligentes

Los rápidos avances en los algoritmos de software están aumentando la gama de tareas que los robots pueden realizar de forma autónoma. Durante los próximos 10 años, los robots serán más capaces de evaluar y responder de manera adecuada a su entorno. Por ejemplo, el robot reconocerá si un objeto frente a él es un ser humano o una máquina.

Producción más flexible

Los fabricantes y proveedores de logística están bajo una presión cada vez mayor para producir y enviar pedidos personalizados más pequeños en plazos cortos. Los robots móviles podrán en el futuro ejecutar controles de calidad en las piezas a medida que las transportan, lo que garantiza que este proceso se realice sobre la marcha. En logística, transportarán mercancías a través del proceso de embalaje.

Nuevos mercados

Las pequeñas y medianas empresas forman la columna vertebral de la mayoría de las economías manufactureras, están tardando en automatizarse. Varios desarrollos están cambiando esto. Primero, los robots ahora son más fáciles de programar y reprogramar. En segundo lugar, la nueva generación de robots colaborativos se puede integrar fácilmente en los procesos de producción existentes junto con los trabajadores. Por último, los modelos de negocio de ‘robots as a service’, en los que las empresas alquilan un robot en lugar de comprarlo, hace más fácil dar el paso inicial.

Cadenas de suministro más resilientes

La guerra comercial entre Estados Unidos y China, la pandemia de la Covid-19 y el Brexit han creado conciencia sobre la naturaleza rígida de las cadenas de suministro globales. Los robots permiten a los fabricantes adaptarse a los cambios del mercado. Por ejemplo, la rápida reasignación en los picos de alta demanda de pedidos.

Reducir la huella de carbono

Los robots contribuyen a reducir la huella de carbono general de la fabricación al minimizar el desperdicio de material y permitir a los fabricantes optimizar el espacio y, por lo tanto, la energía asociada con la iluminación y la calefacción. Ellos mismos también son más eficientes energéticamente. Por ejemplo, se fabrican con materiales cada vez más sostenibles y utilizan motores y engranajes energéticamente eficientes con mínimas pérdidas por fricción.

 

Las organizaciones dispuestas a dar este salto competitivo deben apoyarse en una plataforma como Smart Factory by aggity para abordar una transformación que supone la mejora de la producción, la logística, la calidad, el mantenimiento y la previsión de la demanda e inventario, todo ello mediante el uso de algoritmos de inteligencia artificial, lenguaje natural y machine learning.

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