Cómo fortalecer la inteligencia competitiva

El empleo de la inteligencia competitiva permite conocer mejor el entorno en el que se desenvuelven las empresas para definir mejor sus planes estratégicos y ser verdaderamente relevantes en su mercado.

Obtener y analizar la información del sector no solo permite identificar tendencias, también conocer los pasos que va a dar la competencia.

El modelo económico actual se desarrolla en un contexto global con una alta digitalización. Un entorno en el que los modelos de negocio que se venían siguiendo hasta ahora han quedado obsoletos, y lo que prima es la innovación y la capacidad de reacción ante los constantes cambios. Para saber qué ocurre a su alrededor y ser relevantes en su mercado y ámbito de actividad, las empresas emplean la ‘inteligencia competitiva’.

Se denomina así al resultado de obtener y analizar información sobre el sector, la industria, el entorno, los clientes y los proveedores; así como de los competidores, sus características, estrategias, planes, recursos, productos y servicios, con el objetivo de hacer más competitiva a una organización, según la definición del LISA Institute. Este conjunto de métodos permite vigilar y conocer a la competencia para, así, definir mejor la estrategia empresarial y mejorar la toma de decisiones

• Identificar las potenciales amenazas del entorno

antes de que sea demasiado tarde, como el lanzamiento de un nuevo producto por parte de la competencia o una nueva empresa.

• Aprovechar las oportunidades del mercado

para reaccionar y adelantar a la competencia.

• Prever las tendencias de tecnológicas y de mercado

para adaptar la estrategia y ser los primeros en lanzar nuevos productos, desarrollar nuevas tecnologías, exportar a países emergentes o importar materias primas de mayor calidad.

• Estar al corriente de los cambios legislativos

y así adaptarse a los cambios en el preciso momento.

• Conocer las necesidades de los clientes y las demandas del consumidor

para dar una respuesta adecuada más rápido y con un valor añadido.

• Vigilar a los competidores

y ser conscientes en todo momento de su estrategia.

• Aliarse con socios estratégicos

o cooperar con ellos en el caso de no poder hacer frente a los retos del mercado.

• Anticiparse a los cambios

para trabajar en desarrollos que pueden dar respuesta a necesidades futuras.

• Mejorar la capacidad de reacción

gracias a contar con actualizada de lo que ocurre en el entorno.

• Minimizar el riesgo en la toma de decisiones

al saber lo que ocurre en cada momento y las tendencias del sector.

• Mejorar la gestión de la I+D.

Conocer lo que ocurre en el entorno contribuye, por una parte, a la orientación de futuras acciones y, por otra parte, puede mostrarnos la no viabilidad de proyectos que estamos desarrollando, bien por obsoletos o bien porque no se adecúan a las necesidades del mercado.

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