La digitalización como impulso a la industria 4.0

La digitalización como impulso a la industria 4.0

 

La digitalización como impulso a la industria 4.0 como la IA, la robótica, el IoT, la realidad virtual o la fabricación aditiva promueven la automatización, integración y monitorización en la industria.

La recogida de datos en tiempo real constituye un factor esencial que ayuda a identificar ineficiencias rápidamente y facilita la toma de decisiones para corregirlas.

La recogida de datos en tiempo real constituye un factor esencial que ayuda a identificar ineficiencias rápidamente y facilita la toma de decisiones para corregirlas.

La digitalización como impulso a la industria 4.0 se puede definir como la orquestación y la optimización inteligente y en tiempo real de todos los procesos dentro de las fábricas. Bajo este concepto concurren tecnologías diversas que actúan de manera complementaria, como la inteligencia artificial (IA), la robótica, el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), la realidad virtual o la fabricación aditiva.

La introducción de estas innovaciones en el entorno industrial responde a la necesidad de automatizar, integrar y monitorizar procesos y recursos. Atendiendo a los resultados, su implementación se traduce en un incremento del 40% en la calidad de los métodos y productos, un aumento de la eficiencia en un 30%, la reducción de la entrada manual de datos en un 90% y la disminución de los tiempos de producción en un 25%, según los análisis realizados por aggity.

La recogida de datos en tiempo real constituye un factor esencial que ayuda a identificar ineficiencias rápidamente y facilita la toma de decisiones para corregirlas. En este escenario, los mandos intermedios y los responsables han de contar con herramientas muy precisas para mejorar la calidad de la producción y del mantenimiento como la digitalización como impulso a la industria 4.0

El impacto de la tecnología en la industria

Sustituir el modelo tradicional de fábrica por una Smart Factory requiere de una transformación de los métodos industriales y de toda la cadena de valor, incluidos personal, proveedores y clientes. En este sentido, la ingeniería de procesos es uno de los ámbitos con mayor proyección en la Industria 4.0 al mejorar la planificación y simulación de procesos, la programación virtual de robots, y el diseño y validación de nuevos métodos antes de su introducción en la cadena de producción.

Otra de las áreas que se han visto beneficiadas por el empleo de herramientas digitales es la de Investigación y Desarrollo. Aunque antes ya se realizaban simulaciones, ahora se han acortado sensiblemente los tiempos y costes de producción con el empleo de técnicas virtuales. En este sentido la fabricación aditiva, o impresión 3D, también ha supuesto un punto de inflexión. Su aplicación significa una disminución de hasta el 93% del peso del producto prototipado y una reducción del 60% del coste.

Ejemplo de ello son las iniciativas que surgieron en las semanas más críticas de la pandemia del coronavirus, cuando varias empresas pusieron en marcha proyectos para ayudar a frenar el impacto de esta enfermedad fabricando respiradores en tiempo récord. Una experiencia que ha servido para reflexionar, por un lado, sobre la Industria 4.0 como acelerador de la cultura digital y de los modelos analíticos aplicados a la producción y, por otro, sobre las oportunidades de reindustrialización con la proximidad como factor determinante.

La parte logística es otra de las áreas en las que la implantación de tecnología ofrece grandes beneficios. Así, con la información de toda la cadena de suministro en tiempo real, es posible localizar los elementos transportados y gestionar adecuadamente los stocks. Esta área también se verá reforzada con el uso de drones y robots para el transporte autónomo.