Cómo recuperar los contactos dormidos

Cómo recuperar los contactos dormidos

Segmentar la base de datos de clientes, establecer un escenario de última oportunidad o buscar canales de comunicación alternativos pueden hacer despertar a los contactos que están dormidos.

Lo ideal es tener una base de datos reducida, pero asegurarse de que los clientes que forman parte de ella interactúan con la marca.

En un mundo altamente digitalizado, muchos sectores miran hacia ‘el dato’ y su análisis con la creencia de que les proporcionará la respuesta más acertada a las cuestiones que se plantean en sus negocios. Acumular más datos debería ser sinónimo de aumentar las probabilidades de éxito. Sin embargo, falta un detalle: los datos han de ser de calidad para que, efectivamente, aporten información verdaderamente relevante.

En el ámbito del marketing esto se lleva al extremo. Muchas acciones se llevan a cabo bajo falsas premisas: cuantos más contactos estén almacenados en una base de datos, más posibilidades tendrá la marca de lograr conversiones; o a mayor número de comunicaciones, más probable será que el contacto responda.

Los profesionales del marketing ya están comprobando que esta regla no suele cumplirse. Lo ideal es tener una base de datos reducida, pero asegurarse de que los clientes que forman parte de ella interactúan con la marca. Esto no significa que se deban desechar aquellos contactos que están dormidos. Al contrario, si alguna vez mostraron interés es conveniente plantear un plan de acción para despertarlos.

Recuperar los contactos inactivos

Una vez entendido esto, falta lo más difícil: hacer que esos contactos inactivos vuelen a fijarse en una marca por la que hace tiempo no muestran interés. Lo más adecuado es tener en cuenta unas reglas sencillas para recuperar los contactos dormidos:

Segmentar la base de datos. Diferenciar entre los clientes activos y aquellos que no han interactuado con la marca desde hace un tiempo, con el fin de enviar newsletters con mensajes personalizados para cada tipo de contacto.

Establecer el escenario de última oportunidad. Determinar en qué momento un contacto pasa de ser activo a dormido. En función del tiempo transcurrido desde la última interacción se pueden plantear distintas acciones o mensajes para que el contacto se sienta “especial”.

Buscar un canal de comunicación alternativo. Si en este punto las acciones de marketing no han obtenido respuesta por el canal habitual se puede recurrir a otro para enviar un recordatorio.

Limpiar la base de datos. No obtener respuesta significa que ese cliente ya no está interesado en la marca y, por tanto, lo más adecuado es eliminar ese contacto de la base datos. De otra forma, su inacción afectará a las tasas de apertura de las comunicaciones.

La escucha dirigida a la comprensión permite a los profesionales del marketing ver qué está sucediendo de forma precisa y les capacita para interactuar siempre en el contexto y con la cadencia correctas. Alcanzar este estadio exige contar con una visión completa, única y permanente actualizada del cliente como la que permite obtener la solución RedPoint by aggity.

Esta plataforma de gestión de datos de los clientes o Customer Data Platform (CDP) facilita el procesamiento y análisis de los datos, al mismo tiempo que permite a los profesionales del marketing establecer una comunicación omnicanal con sus usuarios dentro de su estrategia de fidelización.

Cualquier nueva acción, ya sea un ‘Me gusta’ en una red social o la visita a la página web determinada, se convierte en parte del perfil unificado del usuario. Esta información no solo completa el conocimiento sobre este, también contribuye a afinar las previsiones sobre la probable evolución del customer journey y aumenta las posibilidades de que pase a formar parte de los contactos activos.

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